A Papá
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Sin que lo advirtieras, recorrí tu rostro inmersa en lo hondo del amor que aflora desde tus entrañas para que me alcance Navegué en tus ojos y explorando historias palpité hacia el fondo, buceando en silencio hasta conseguir colarme en tu sangre.
Inmensas burbujas plenas de ternura jugaron conmigo a hacerme cosquillas, como cuando niña, me hacían tus mimos, burbujas que en medio de tu sangre noble, son el recorrido para trasladarme al buen corazón, brindando latidos.
Ese es el lugar donde desearía por siempre instalarme, el dulce refugio lleno de ternura, de amor implacable tibio paraíso del cual no quisiera jamás alejarme es tu corazón, mi abrigo, mi todo: mi sitio, mi nave .
... para recorrer por cientos de veces recuerdos de infancia nostalgia que llama recurrentemente de nuevo a mi alma, por querer calzarme el par de patines con que me enseñaras entre dulces sueños a echarme a volar, siempre entre tus alas |
Descubrir de pronto radiante sonrisa tras algún tablero que nos enfrentara, ingenuos rivales, compartiendo un juego volviéndote niño hacia la inocencia y colmar tus ansias ganarme primero, después la ventaja, dándome revancha
O aquellas mañanas donde de repente el sol penetraba suave, tibiamente, para provocarme fuertes carcajadas con el canarito picoteando leve, de mis pies, las plantas hasta despertarme, jugando a jugar, llenándome el alma...
...del amor eterno que día por día me estás ofreciendo no existen palabras ni gestos que expresen mi agradecimiento, solo de una forma hoy quise mimarte, cubrirte de besos, me abracé a tu alma para acurrucarme y empezar de nuevo
porque
sin que lo advirtieras, recorrí tu rostro, inmersa en lo hondo del amor que aflora desde tus entrañas para que me alcance. Navegué en tus ojos y explorando historias palpité hacia el fondo, buceando en silencio hasta conseguir, colarme en tu sangre
Por Patricia Denis
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